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Mejorar la gestión directiva y de mandos intermedios, descubriendo la verdadera utilidad práctica de conceptos como delegación, gestión de reuniones, rendimiento, planificación, público objetivo, expectativas y habilidades… Comprender el alcance y funcionalidad de la visión, la misión y la operativa empresariales. Habilitarse en el diseño de estrategias eficaces. Aprender a solucionar conflictos. Comprender en profundidad el alcance de un programa de atención al cliente y habilitarse en su creación e implementación. Analizar las oportunidades y las dificultades que conlleva la dirección de un grupo de trabajo. Aprender a crear equipos de alto rendimiento. Aprender a gestionar y planificar el tiempo. Superar los criterios comunes del pensamiento racional. Desarrollar una escala propia de valores, enfocada hacia el liderazgo Aprender a gestionar la cultura corporativa en la que se trabaja y observar las contradicciones y las oportunidades internas que se presentan. Priorizar objetivos.
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